Una carta con contenido explosivo, atribuida al escribano santafesino Santiago Busaniche circuló el miércoles pasado entre su entorno más íntimo. El operador judicial, acorralado por las imputaciones en su contra como presunto engranaje clave en maniobras extorsivas en perjuicio de empresarios rosarinos, ingresó ése día a un Sanatorio local con un cuadro delicado producto de la ingesta de medicamentos ansiolíticos.
La estresante decisión del ex rugbier del CRAI fue en paralelo al fallo que adoptó la Cámara de Casación Penal de la Nación, que a principio de semana resolvió en contra de las pretensiones de Busaniche, que había pedido por medio de sus abogados, que se declaren nulas todas las causas abiertas en su contra y que se separe a los fiscales intervinientes, sobre todo a los que acusan en la investigación que se tramita en Rosario, que tiene al ex juez Marcelo Bailaque, al ex Director de la Afip Carlos Vaudagna y al financista Fernando Wphei como coimputados
En esa pesquisa, los fiscales imputaron a Busaniche por haber sido quien operó con Bailaque y Vaudagna – y luego Wphei- una extorsión en perjuicio del operador de seguros y financista Claudio Iglesias, a quienes desapoderaron de 200 mil dólares por medio de un extorsión: primero impulsaron en el juzgado federal una denuncia anónima –que incluyó allanamientos en domicilios y oficinas de Iglesias – para luego negociar el sobreseimiento a medida que se concretaban los pagos por parte de la víctima.
Para los fiscales, Busaniche era el comodín en el ardid: Bailque impulsaba la causa, Vaudagna aportaba la información fiscal y Wphei negociaba con Iglesias su situación legal mediante el cobro de dólares. El escribano santafesino era el coordinador de la maniobra. Busaniche, por su puesto, negó todo.
Sanatorio y carta
El miércoles por la tarde comenzó a circular una carta escrita en formato de Word. Tres fuentes del círculo más cercano a Busaniche confirmaron haberla recibido del entorno familiar del escribano, en ese momento internado en un Sanatorio local de la capital provincial. “No le hace falta la firma, así habla Santi, los mismos giros, las mismas expresiones”, dijeron en relación a la falta de rúbrica de la misiva. Otras dos fuentes familiares confirmaron de forma escueta la autoría y dijeron que la carta fue enviada luego de la ingesta de medicamentos. «Al recibirla quisimos comunicarnos con él, al leer las primeras líneas, pero ya había tomado la decisión conocida. Recién nos tranquilizamos cuando hablamos con su esposa», se explicó
Lo dicho en ella resume lo que Busaniche viene gritando en privado a quien quiera oírlo. Además, está titulada como “Carta despedida”, anunciado el peor final. Coincide con el pedido de suspensión de una audiencia en la que debía presentarse el escribano. Sus abogados acreditaron esa ausencia oponiendo un certificado médico en donde un siquiatra diagnostica un cuadro de autolesión producto de la ingesta de ansiolíticos. La misiva es sobre todo una pieza defensiva y ahonda en la guerra intestina que existe en la Corte Nacional, relatada en más de una ocasión en off o a viva voz por sectores judiciales o de la política.
La carta de 7 carillas tiene la respiración semántica de la urgencia. Ya de arranque dice lo que más necesita dejar en claro: “Desde hace años el Presidente de la Corte Suprema de la Nación HORACIO DANIEL ROSATTI, me está desacreditando públicamente, hostigándome mediática (sic) desde su desproporcionada posición de poder operando sobre los jueces inferiores, junto a – su secretario Silvio Robles- llamando para que en las causas judiciales en las cuales estoy implicado me hundan tenga o no razón”. Aunque luego el texto dirá que no hay relación con Lorenzetti, es sabido que Busaniche forma parte de una escudería cercana al rafaelino, por los menos desde hace 10 años.
La carta destaca por ejemplo que “Rosatti le habría recriminado a Diego Molea y a Alvaro González (ambos del Consejo de la Magistratura) que hayan ido a comer conmigo, diciéndole que yo era un valijero del Dr. (Ricardo Lorenzetti)a quien no conozco. O que haya dicho que su hijo Emilio (Rosatti) era un borracho, cosa que nunca manifesté, o que yo operé en los medios para que se informara que una vez fue detenido en un control por manejar borracho, cosa que también desmiento (…) una desproporción de hacer valer su posición contra un ciudadano de a pié (como realmente lo soy) es totalmente canallezca, desproporcionada, desigual, cobarde y que no se compadece con un estado de derecho”
La misiva del ex rugbier del CRAI dice que “me echan la culpa de haber operado en contra del ‘alcahuete’ de Luciano Lauria – juez del Tribunal Oral Federal de Santa Fe), que le compra caramelos de goma a Emilio Rosatti (hasta ahora su empleado) para que no sea juez de Casación (…) pero lo que me hizo prender las alertas fue el comentario de una jueza federal. Delante de ella, Lauría dijo ‘No me hablés de ese delincuente de Santiago, que me hizo reprobar, ya vas a ver que termina preso’”.
La carta arremete también contra el periodista Germán de los Santos –destacado por cubrir casos de corrupción para el Diario La Nación- “que sabía con anticipación que me iban a imputar antes que declare Wphei como arrepentido”
El escrito también resalta que “recurrí al Dr. Andrés Basso, Presidente de la Asociación de Magistrados quien averiguó si era cierto que me imputarían…. Y hablando con el titular de la Procelac Diego Velasco le dijo que querían «escalar» para llegar al Dr. Ricardo Lorenzetti. Y que yo me quede tranquilo porque me imputarían cosas periféricas excarcelables…. Yo le expliqué a Andrés, que estar sometido a un proceso penal sin fundamentos en una ciudad como Santa Fe me desacreditaba humana y profesionalmente, que podía perder la matrícula y que yo no estaba hecho económicamente como para no tener ésa herramienta de poder trabajar de escribano….. De nada valió lo que le dije… y ahí empezó el ataque mediático (…) otras personas se beneficiaron de todas maneras con esta maniobra y ni siquiera fueron investigados … pero me imputaron a mí, que nada tengo ni tuve que ver con ésa compañía de seguros… ni saqué nada en limpio en esto, sólo por la palabra de un «arrepentido» pero SIN NINGÚN respaldo probatorio en ninguna de las 2 causas (sic)”
“En la causa del Fideicomiso – en la declaración como arrepentido Wphei señaló que el juez federal Gastón Salmain lo autorizó en diciembre de 2023 a comprar US$10 millones al precio oficial, en momentos que regía el cepo cambiario, a cambio de una coima del 10%, estimada en unos US$200.000, y que Busaniche se benefició operando esa maniobra – en términos coloquiales me pusieron en el rol de «cajero» del juez Salmain, cosa que se sabe que no lo soy, ni de Salmain ni de ningún juez (…) en fin, todo un BOLAZO absoluto. Disculpen que me explaye en éste tema, pero en la justicia dije claramente que yo, cuando se defina la recusación al Dr Vera Barros – juez federal de Rosario – hablaría y respondería toda pregunta que me hicieran. Pero estando pendientes pruebas avaladas hasta por los fiscales, estando recusado el juez, (cuyo secretario privado tienen conversaciones muy border con Vaudagna) y la Dra Elida Vidal que debía definir la recusación dijo: me tomaré las 48 hs para resolver, se tomó más de 2 meses….En el interín Vera Barros nos procesa, me congeló las cuentas, me embargó por U$S 200.000 Raro (que) el Dr Slockar que es garantista no haya advertido todas estas irregularidades, de no contar con la garantía de un juez imparcial ya que evidentemente no actuaba con autonomía funcional….. Como frutilla del postre en ésta causa se descubrió que el fiscal Reynares Solari ocultó en el expediente una prueba de un informe de gendarmería que decía que Fernando Whupei nunca había ingresado al despacho del Dr Salmain, siendo que el arrepentido dijo haberlo hecho en 2 oportunidades. Todo un mamarracho”
En su descargo Santiago Busaniche destaca que, cuando lo citaron a audiencia imputativa, la notificación decía que el motivo era “detención y prisión preventiva”. “Mi mujer llorando me armó un bolso, pensé en pedir asilo en una embajada…”. También se sostiene que “el día que Wphei declaró como arrepentido, su hermano Guillermo llamó a otros investigados para decirles que Fernando no los había nombrado.
El escrito hace mención en un párrafo a otra circunstancia que revelaría la interna feroz en lo más alto del poder judicial argentino: “Gente honesta y de muy buena madera como el Dr. Mariano Llorens –camarista federal- me confesó que ésto venía por el lado de Silvio Robles (hombre de confianza del presidente de la Corte Horacio Rosatti) y que en su cara le decía: cada vez le quedan menos amigos a Lorenzetti. Yo le dije al Dr Llorens ‘pero si yo no soy amigo de Lorenzetti’, a lo que Llorens me respondió: ‘ya lo sé, pero ellos se piensan que si, y me dijo:’cuánto daño te han hecho Santi´”.
De acuerdo a la carta difundida entre los más cercanos al operador santafesino, éste señala que frente a su situación judicial y “para saber qué es lo que querían conmigo” tomó contacto con un empresario local: “Mandé emisarios, como Nicolás Cabó – vinculado al peronismo local y dueño de una empresa de logística- ya que en su momento fue (Horacio) Rosatti el que me lo mandó a Cabó de emisario, diciéndome: ‘el Doctor te necesita’. Fue en oportunidad en que la Cámara de Rosario definía una recusación planteada por el propio Rosatti al juez Reinaldo Rodríguez (ex juez federal en Santa Fe con competencia electoral)”. La carta refiere a que, en una oportunidad, un funcionario del Ejecutivo con llegada a Robles y Rosatti, le comentó que todos los “infortunios” eran una “vendetta” porque llevó al juzgado de Rodríguez a un ex chofer de la gestión de Rosatti como intendente de Santa Fe (1995-1999) para que diga que le llevaba dinero (mal habido) al entonces jefe de la ciudad capital. “Todo una locura, todavía me resuena lo que Horacio Rosatti me mandó a decir con Héctor Marchi –administrador de la Corte nacional y hombre de confianza de Ricardo Lorenzetti) siendo éste aún administrador: ‘¿sabrá Busaniche lo que es meterse con un ministro de la Corte?’. Jamás pensé que aquella amenaza se traduciría en ésta persecución mediática y judicial inaudita”.
“Me pidieron SEIS (6) años de reclusión los fiscales, más de lo que piden a un abusador a un estafador reiterado…” Señala el santafesino que nunca tuvo trato con los financistas que aparecen como víctimas en la causa. “No sé qué arregló Wphei con esta gente (…) cuando mi hermana leyó en Infobae que el fiscal Argibay Molina pedía 6 años me llamó llorando”
La carta de Busaniche hace referencia al planteo de recusación en Casación y lanza una versión temeraria: “en Comodoro Py las paredes hablan y la Dra. Mazzon (hija del querido «Chueco») sé que pensaba que técnicamente nos asistía la razón, que estuvimos mal notificados de cuando se decidió que ésta causa era un caso complejo, que no participamos de la audiencia, que no pudimos apelar ésa decisión, y aclaro que en mayo de 2025 cuando debían prorrogar los 90 días que el nuevo Código prescribe como plazo perentorio para imputar a un investigado, ni siquiera me lo habían prorrogado por 90 días más (sic)
El texto señala como una maniobra posible aunque incomprobable, que hubo llamados al Dr. Carlos Mahiques para orientar su decisión contraria al santafesino. Menciona en esas gestiones a Robles, a Rosatti y a las senadoras Carolina Losada y Patricia Bullrich.
La última parte de la misiva está dedicada a la sensibilidad amorosa de su pareja, de su hijo y se lamenta por una decisión a tomar – probablemente la ingesta de pastillas-. Se agradece a los abogados, que “por el solo hecho de ser amigos brindaron una contención jurídica y emocional y de calidad humana: “Diego Pirota, Débora Lichtmann y Dario Richarte y todo ése estudio que me acompañó en todo éste sufrimiento, los abrazo en el alma”. El estudio jurídico liderado por Richarte está vinculado a los servicios de inteligencia desde finales de los noventa, cuando llegó a la SIDE de la mano de Enrique “Coti” Nosiglia en la gestión de Fernando de la Rúa.
“Sé que quieren demostrar en el juicio que yo hacía negocios con gente con las cuales sólo tomaba café y hablábamos de futbol, como el ex ministro de hacienda provincial Walter Agosto, con quien jamás hice ningún negocio. O con personas a las cuales vi 5 minutos en la vida como Patricia Vaca Narvaja, una mujer intachable. No me voy a prestar a éste chiquero, es muy poco serio”
Héctor M. Galiano
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