Fue en las primeras horas del 2026. Desconocidos ingresaron a las instalaciones en donde función el servicio de streaming de la cooperativa periodística El Ciudadano, en Rosario. Se llevaron todos los insumos de audio, indispensables para emitir desde la plataforma.
“Pese al golpe que recibimos, estamos seguros que nos vamos a levantar. Pero no vamos a dejar de informar como lo hacemos ni vamos a dejar de ser una voz diferente para la ciudad”, publicaron en la web del medio, uno de los pocos en el país que ha logrado misturar profesionalismo, buena información e independencia desde un modelo cooperativo.
“Fue un triste comienzo de 2026 para el diario El Ciudadano. Durante la madrugada del primer día del año, desconocidos rompieron un vidrio del frente del edificio e ingresaron al diario. Se dirigieron directamente al sótano donde funciona el streaming y se llevaron las dos consolas de sonido, todos los micrófonos, lo que nos impide seguir transmitiendo y filmando. Este robo, además de representar un desastre dentro de nuestra magra economía ya que este diario es una cooperativa que se sostiene con el esfuerzo de sus trabajadoras y trabajadores, es también un atentado contra la libertad de expresión ya que no nos permite desarrollar nuestro trabajo. Nos llama la atención lo selectivo del robo y lo simbólico del hecho de que se hicieran con los micrófonos” difundieron desde el medio, uno de los pocos que plantea un contenido y tratamientos de los temas de manera ecuánime e independiente en la región.
“Nos quisieron destruir muchas veces. Nunca lo consiguieron. Nos vamos a levantar de este golpe pero nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, señalaron en pocas líneas desde el medio rosarino
