La causa se inició por presuntas maniobras de fraude mediante recetarios y sellos adulterados. Los allanamientos realizados por Policía Federal en Acebal y Wheelwright permitieron detener a un enfermero, secuestrar opioides de uso controlado y reunir pruebas contra un cardiólogo que permanece prófugo.
Operativo de la Policía Federal por venta de fentanilo y morfina en el sur santafesino.Operativo de la Policía Federal por venta de fentanilo y morfina en el sur santafesino.
Policía Federal descubrió una serie de maniobras irregulares vinculadas al uso de recetarios médicos, sellos adulterados y la obtención de medicamentos de alto poder analgésico. El expediente, impulsado desde Rosario, terminó con la detención de un enfermero en Wheelwright, el secuestro de una importante cantidad de fármacos y la búsqueda de un médico cardiólogo que permanece prófugo.
La causa se originó en mayo de este año, cuando la Unidad Fiscal de Rosario, a través de la Oficina de Criminalidad Económica, Trata de Personas y otros Delitos Complejos, solicitó la intervención de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales Rosario de la Policía Federal Argentina.
Recetarios y sellos adulterados
La investigación apuntaba a esclarecer presuntas maniobras de estafa mediante la utilización de recetarios médicos y sellos profesionales que habrían sido adulterados para obtener medicamentos y realizar gestiones irregulares ante organismos públicos y privados del sistema de salud.
Las tareas de inteligencia criminal permitieron a los investigadores identificar a dos sospechosos: un médico cardiólogo y un enfermero que desarrollaban actividades en distintos establecimientos sanitarios de la provincia de Santa Fe.
A medida que avanzaron las pesquisas, los detectives lograron establecer que ambos prestaban servicios en al menos cuatro centros médicos de la localidad de Acebal. Paralelamente, detectaron un inmueble ubicado en Wheelwright donde funcionaría un consultorio particular vinculado a los investigados.
Allanamientos simultáneos
Con los elementos de prueba reunidos durante semanas de vigilancia, análisis documental y tareas de campo, el Juzgado Federal Nº 3 de Rosario, a cargo del juez Carlos Vera Barros, ordenó una serie de allanamientos simultáneos.
Los procedimientos se llevaron adelante en los establecimientos de salud señalados por la investigación. Allí los efectivos secuestraron recetarios médicos, sellos presuntamente adulterados y diversa documentación considerada de interés para el avance de la causa.
Sin embargo, el hallazgo más significativo se produjo durante el operativo realizado en el consultorio de Wheelwright, ubicado sobre avenida San Martín. Debido a una cuestión de competencia territorial, intervino la Fiscalía Federal de Venado Tuerto, a cargo de la fiscal Daniela Ghiorzi, quien autorizó la continuidad de las medidas judiciales. En ese lugar fue detenido el enfermero investigado.
Fentanilo y morfina
Durante la requisa, los agentes federales encontraron ampollas utilizadas de Fentanilo, cincuenta ampollas de Morfina, vacunas y una importante cantidad de medicamentos cuya procedencia se investiga. También fueron secuestrados un automóvil, documentación, licencias y un teléfono celular que será sometido a peritajes.
La presencia de Fentanilo en la investigación no pasó inadvertida. Se trata de un opioide sintético de extrema potencia cuyo uso se encuentra estrictamente regulado dentro del ámbito sanitario. La Morfina, por su parte, es otro analgésico de utilización controlada y reservado para tratamientos específicos.
Mientras el enfermero quedó detenido y a disposición de la Justicia Federal, la situación del médico señalado en el expediente es diferente. Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que el profesional no fue localizado durante los procedimientos y permanece prófugo, motivo por el cual se intensificaron las medidas destinadas a establecer su paradero.
La causa continúa abierta y busca determinar el alcance de las maniobras investigadas, el origen de los medicamentos secuestrados y el eventual perjuicio ocasionado a organismos públicos. Por el momento, los hechos son investigados bajo las figuras de infracción a la Ley de Drogas, defraudación a la administración pública, falsificación de documentos públicos y uso de documentación adulterada o falsa.
Con los elementos incorporados en los allanamientos y los peritajes pendientes sobre la documentación y los dispositivos electrónicos secuestrados, los investigadores esperan reconstruir el circuito completo mediante el cual se habrían obtenido y comercializado sustancias sujetas a estrictos controles sanitarios.
