Suecia, Finlandia, Alemania, Suiza, Holanda, Irlanda y Austria decidieron aplicar un pacto de la UE. La situación de la migración genera un fuerte debate contra el gobierno italiano.
La situación respecto a los migrantes en Italia se complica cada vez más, especialmente desde que varios países europeos como Suecia, Finlandia, Alemania, Suiza, Holanda, Irlanda y Austria han decidido que mandarán de vuelta a Italia a los migrantes llegados a sus países, pero que inicialmente desembarcaron en territorios italianos. La decisión de estos países tiene que ver con la aplicación del Pacto Europeo sobre la Inmigración y el Asilo, que entró en vigor el 12 de junio pasado.
El Pacto sostiene que el examen de la posibilidad de asilo de los migrantes está a cargo del país del primer ingreso, cosa que Italia no hizo y por eso serían devueltos a Italia. Hay que tener presente que muchos de los migrantes que llegan a territorios italianos, después escapan a otros países donde probablemente tienen familiares o personas conocidas o piensan que encontrarán trabajo rápidamente.
El Pacto, por su parte, también aceleró los procedimientos para la transferencia a los países adecuados y tiene presente la importancia de las relaciones familiares que pueden influir en el traslado de los migrantes a otros países.
La preocupación del Papa
La situación de los migrantes, cada día más complicada en Italia y en Europa, ha generado no solo un agresivo debate político contra el gobierno de la primera ministra italiana, derechista y antimigrante, Giorgia Meloni, sino declaraciones también del papa León XIV que ha manifestado repetidamente su preocupación.
En su discurso ante el “Encuentro de la amistad entre los pueblos”, una reunión anual de la organización católica conservadora Comunión y Liberación realizada en la ciudad de Rimini (centro-este de Italia), el Papa destacó que “las personas están antes que las fronteras”, refiriéndose al tema migrantes. “Podemos identificarnos unos con otros, escucharnos y hacernos amigos, entre personas y, en consecuencia, también entre pueblos. Antes de las fronteras, definiciones e instituciones están siempre las personas”, enfatizó el pontífice, que pidió además a los 60.000 participantes “liberar la convivencia de la sospecha, la cultura de la prepotencia, la educación de la ideología, el trabajo de la idolatría de las ganancias, la tecnología y las finanzas de los negocios de la muerte”.
Es la primera vez que un pontífice, en los últimos 44 años, asiste al encuentro de Comunión y Liberación. El último papa fue Juan Pablo II. Benedicto XVI y Francisco nunca asistieron. Comunión y Liberación no estaba para nada de acuerdo con muchas decisiones progresistas del papa Francisco.
¿Qué se puede hacer por los migrantes?
Italia, Grecia y España son los países del Mediterráneo donde más inmigrantes llegan desde hace varias décadas. Según datos del Ministerio del Interior italiano, hasta junio de 2026 llegaron 14.372 migrantes, mientras que en 2025 habían sido en total 66.290 las llegadas por mar y el año precedente, 66.617.
Para Eurostat (centro de estadísticas y datos de alta calidad sobre Europa), Italia es además el país que ha recibido en 2025 más pedidos de otros estados de la Unión Europea para “retomar el trámite” de los migrantes. Esos pedidos fueron en el 2025 unos 24.152, de los cuales solo 85 fueron aceptados. Mientras Alemania es el país que más pedidos en este sentido ha enviado a otros estados europeos, se habla de 35.993 solicitudes, de las cuales solo 5.377 se concretaron.
La decisión de los países europeos se desencadenó sobre todo después de la suspensión del acuerdo de Schengen que Italia aplicó a España (España respondió luego con la misma medida contra Italia), a principios de agosto de este año. Italia, por miedo a los migrantes y a los eventuales “terroristas”, dijo el gobierno, incluidos en los más de 70.000 migrantes que habían tratado de entrar a la ciudad autónoma española de Ceuta, en el norte de África, al lado de Marruecos. Pero la mayor parte de esos migrantes fueron devueltos por las fuerzas españolas a Marruecos. Unos 2.000 lograron esconderse y ahora el gobierno español ha decidido ayudarlos.
Hasta ahora, Francia ha decidido no unirse a los países que devuelven los migrantes a Italia, aunque insiste en la importancia de actuar para limitar los flujos de inmigrantes que parten de Túnez y Libia. También Madrid hizo saber que no recurrirá a las expulsiones, pero que es favorable a intensificar los mecanismos europeos de solidaridad previstos en el Pacto Europeo sobre las migraciones y el asilo, para ayudar a los migrantes ya llegados. Sin embargo, se calcula que unos 10.000 migrantes podrían ser devueltos a Italia desde los países de la UE.
Es cierto que la “devolución” de los migrantes a los países de llegada, porque no hicieron los reclamos de asistencia o asilo en el país de ingreso, está previsto en el último Pacto Europeo de junio. Pero la oposición a la primera ministra Meloni la acusa de no haber hecho lo suficiente cuando se discutía sobre este tema. Según la secretaria del Partido Democrático, Elly Schlein, Meloni debería haber superado el criterio del “primer país de ingreso” estimulando la “recepción en toda Europa”, dado que el Pacto introduce un mecanismo permanente y obligatorio de solidaridad entre los países miembros de la UE.
El gobierno italiano, por su parte, ha subrayado una interpretación diferente del Pacto, diciendo que las nuevas reglas, según ellos, se aplican solo a quien ha llegado después del 12 de junio, lo que limitaría enormemente los casos de personas “devueltas” que debería aceptar Italia.
¿Ni siquiera salvarlos en el mar?
El gobierno italiano acusa a las organizaciones de solidaridad (como Open Arms, SOS Mediterranee, Ocean Viking y Sea Watch, entre otras) cuyas naves salvan a los migrantes en dificultad en el Mediterráneo, de colaborar con los traficantes de seres humanos. Y por eso, según se confirmó este domingo, el gobierno de Meloni decidió ponerle una multa de 7.500 euros a la alemana Sea Watch y obligarla a no mover su nave por 45 días. La nave de Sea Watch fue detenida en el puerto de Nápoles, donde había llegado para entregar a seis migrantes que había salvado en el Mediterráneo, tres de ellos menores de edad no acompañados.
“Hemos recibido una multa acusados de no haber colaborado con las autoridades de Libia. Es verdad, nosotros no colaboramos con criminales y traficantes. ¿El gobierno italiano puede decir lo mismo?”, dijo una declaración de Sea Watch que, como otras organizaciones similares, acusa al gobierno italiano de haber hecho acuerdos millonarios con la marina de Libia para que se lleven de vuelta a África a los migrantes detectados en el mar. Solo que miembros de esa marina han sido también acusados de estar asociados a los traficantes de seres humanos.
Fuente: Página 12
