Antonela Borgogno, esposa de un trabajador de la empresa láctea Verónica, comentó la crítica situación que viven más de 700 familias santafesinas ante la desactivación de todas las plantas. “Los trabajadores y sus familias pensamos que esto es un boicot sistemático porque entramos en una guerra de desgaste”, sostuvo en comunicación con Zona Crítica.
”La empresa está lista para producir, falta materia prima. Los dueños tienen tambos propios, produce leche y esa leche no va a sus empresas, sino a otras”, acotó Borgogno en virtud de la situación que, hasta el momento, implica la falta de pago de los salarios de enero y febrero. En ese contexto, también se complejiza la vida social y económica de las localidades donde habitan los trabajadores.
“La empresa le da movimiento al pueblo, la gente gasta en los comercios del pueblo. Están afectados el transporte, los alquileres, los estudios de los chicos y la salud”, graficó al tiempo que demandó que la patronal brinde explicaciones y de señales.
