El Presidente dijo que no tenía vinculación, que copió un código de Internet y que solo dio difusión a un proyecto ajeno; el celular de Mauricio Novelli, peritado por la Justicia, contradice el relato oficial
El celular del emprendedor tecnológico Mauricio Novelli es una pistola humeante. El registro de sus llamadas y lo que ya trascendió del contenido de sus mensajes contradicen punto por punto las explicaciones públicas que dio Javier Milei sobre su papel en la gestación, el lanzamiento y el colapso de la criptomoneda $LIBRA.
La información que arrojan los peritajes del Ministerio Público Fiscal abre una ventana a la intimidad de la quinta de Olivos en las horas críticas de que lo que parecía un negocio perfecto y que terminó en un desastre financiero y una crisis política. Llamadas con Milei justo antes y después del tuit presidencial que dio a conocer el token. Un constante ida y vuelta telefónico en el que entran Karina Milei y Santiago Caputo, cuando la cotización caía en picada. Un memo con un presunto acuerdo por 5 millones de dólares. La Justicia rara vez accede a un material así en una causa por supuestos delitos en la función pública.
La evidencia expuso también la fragilidad del operativo de control de daños que, con Caputo al mando, buscó resguardar la reputación de Milei cuando la noticia alcanzó dimensión global, ante la sospecha de que detrás de $LIBRA hubo una operación coordinada para estafar a inversores desprevenidos.
Las preguntas que debe responder la investigación judicial son las mismas que al principio. ¿Cobró el Presidente por difundir la criptomoneda ideada por Novelli y el estadounidense Hayden Mark Davis? ¿Participó activamente del plan o solo fue un promotor bienintencionado de un proyecto que, en los papeles, se proponía ayudar a emprendedores digitales argentinos? ¿Cómo consiguió el código alfanumérico de 44 caracteres que publicó en sus redes sociales antes de que estuviera disponible en ningún otro sitio? ¿Por qué tardó 5 horas y media en borrar el posteo en el que invitaba a comprar el criptoactivo, mucho después del derrumbe de la cotización? Los documentos conocidos estos días dejan a Milei enredado en su propio relato, tanto en lo que dijo en su momento como en aquello que eligió callar.
Horas después, cuando la cotización se vino a pique después de haber trepado exponencialmente, el Presidente borró el mensaje y posteó otro en el que argumentó que “no estaba interiorizado de los pormenores del proyecto”. Dijo que no tenía “vinculación alguna” con $LIBRA, al que definió como “un supuesto emprendimiento privado”.
El peritaje sobre el teléfono de Novelli demuestra que solo ese 14 de febrero Milei y Novelli intercambiaron 7 llamados y hablaron un total de 13 minutos y 10 segundos. Karina Milei participó en otras 6 llamadas. Hubo contactos en los minutos previos al tuit original de Milei, coincidente con el lanzamiento del criptoactivo, y en los instantes inmediatamente posteriores.
¿Cuál era el motivo de tantos contactos entre un empresario de poca monta y el Presidente de la Nación? Novelli, según está probado en el expediente judicial, estaba en ese momento en Dallas, Texas, en la sala donde Davis y su equipo ejecutaban la operación $LIBRA.
Tres días después de la caída de $LIBRA, Milei ofrece una entrevista con Jonatan Viale en TN para dar su versión de lo ocurrido. “Cuando se hace pública esta situación de que aparece el proyecto de $LIBRA, bueno, obviamente ¿yo qué hago? Le doy difusión”, dijo.
Presentó su tuit como una reacción espontánea, casi fortuita, a algo que ya estaba circulando. El peritaje oficial ubica la primera llamada de Novelli a Milei a las 18:02, cuando faltaban 36 minutos para que se creara el token. A las 18:38 se creó el token. A las 18:51 se generó el pool de liquidez (que permitía ya operar). Hubo otra comunicación exitosa entre ambos a las 18:54, apenas siete minutos antes del tuit presidencial. Y una más a las 19:03, menos de dos minutos después de la publicación.
Milei dio a conocer en sus redes el contrato de 44 caracteres necesario para cualquiera que quisiera invertir en $LIBRA. Un código complejo, que indudablemente tuvo que copiar de algún lado: Bo9jh3wsmcC2AjakLWzNmKJ3SgtZmXEcSaW7L2FAvUsU. Él dijo que lo obtuvo de internet. El tuit quedó fijado en su cuenta durante toda esa tarde-noche.
El experto en blockchain Fernando Molina declaró bajo juramento en la comisión investigadora del caso en la Cámara de Diputados que ese código no estaba disponible en ningún sitio de internet a las 19.01, cuando lo publicó Milei.
¿Alguien se lo envió en los minutos previos, en los que iban y venían las llamadas entre la residencia de Olivos y Dallas?
Los datos de los peritajes aportan nueva luz a los dichos de Hayden Davis en una entrevista que concedió en pleno torbellino, el 17 de febrero de 2025. “No me hagan el enemigo público número 1. No es que yo lo hackeé o algo. Estaba en la sala con gente que representaba al Presidente. Él dijo lo que iba a hacer. Él estaba al teléfono”.
En otro tramo de la entrevista con TN, Milei sostuvo que tiene la costumbre de impulsar proyectos empresariales que le parecen ventajosos para la Argentina. “Es una información que apareció. Cuando se hizo pública, digamos, por mi fanatismo por la cuestión tecnológica difundí. Pero difundí como cientos de cosas que, en cuanto las veo, yo tuiteo. Dije: ‘Ah, apareció. ¡Vamos!”.
Una revisión de sus cuentas de X o de Instagram desde que es presidente refleja que, lejos de ser una conducta habitual, casi no hay menciones a otros proyectos comerciales que puedan ser interpretadas como un aval de su parte.
Para encontrar algo parecido hay que remontarse al 18 diciembre de 2021, cuando avaló en Instagram a la financiera digital CoinX. Milei acababa de asumir su banca de diputado nacional. “Están revolucionando la manera de inversión para ayudar a los argentinos escapar de la inflación. Puedes simular tu inversión en pesos, dólares o criptomonedas y obtener una ganancia. Escribanles a CoinX de parte mía así los asesoran con lo mejor”, escribió. Aquello terminó en escándalo, con miles de estafados y el dueño detenido.
En una entrevista con el periodista Ernesto Tenembaum, el 28 de junio de 2022, se despegó de aquella estafa, pero ante una pregunta concreta dijo: “Mis opiniones las cobro. Claro que cobro mis opiniones”.
Milei le respondió a Viale que él decidió borrar el tuit sobre $LIBRA debido a las reacciones adversas en las redes sociales.
“Desde mi punto de vista como se estaba generando ruido, ante la duda me corro. Es decir, porque, digamos, hay que, digamos, o sea justamente… Si hay duda, digamos, entonces me tengo que correr y por eso quité el tuit. O sea y a mí me parece que no es menor”, dijo.
No explicó por qué esperó 5 horas y 37 minutos para retractarse, pese a que la cotización de $LIBRA se había desplomado mucho antes. De paso, ¿por qué la diputada libertaria Lilia Lemoine sintió que era necesario aclarar, a las 21.09, que a Milei no le habían hackeado la cuenta? Los opositores que investigaron el caso en el Congreso siempre sospecharon que en esas horas de confusión hubo un intento desesperado de evitar el colapso total de $LIBRA. Para eso se requería despejar dudas sobre el apoyo de Milei a la iniciativa.
Los técnicos de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip) del Ministerio Público Fiscal recuperaron un mensaje borrado en el que Novelli proponía la redacción de un tuit de descargo de Milei.
“Esto es lo que quiero para el tweet. Esto es lo único que nos salva a él, a mí y a nosotros”, escribió, para luego sugerir lo que debía poner Milei: “Quiero aclarar que apoyo plenamente la visión del proyecto de la moneda Libra. Me reuní personalmente con todos los involucrados y les expresé mi apoyo a sus objetivos. Si bien no tengo ningún interés financiero en el proyecto, confío en las personas que lo respaldan. No estoy muy versado memecoins, y cuando mis oponentes políticos comenzaron a acusarme falsamente de estar”.
Esa redacción dejaba con vida a $LIBRA, en momentos en que sus promotores luchaban por rescatarla. Milei finalmente optó por otra redacción, a las 0:38 del sábado 15, aunque tomó algunas ideas: “Hace unas horas publiqué un tweet, como tantas otras infinitas veces, apoyando un supuesto emprendimiento privado del cual obviamente no tengo vinculación alguna. No estaba interiorizado de los pormenores del proyecto y luego de haberme interiorizado decidí no seguir dándole difusión (por eso he borrado el tweet)”. Lo completó con un ataque “a las ratas inmundas de la casta política”.
A la misma hora sacó una aclaración pública Kip Protocol, la empresa que en teoría iba a gestionar los proyectos a financiar con las ganancias de $LIBRA. Su dueño, el singapurense Julian Peh, estuvo al habla con Novelli aquella noche, en un intercambio frenético de llamadas.
Uno de los elementos que tenía en su poder Novelli era un texto en el que describía un presunto pacto de 5 millones de dólares a cambio de la participación de Milei en el proyecto que lideraba Davis. El documento fue creado entre octubre y noviembre de 2024, según fuentes judiciales.
El anuncio de Davis como asesor de Milei ocurrió efectivamente el 30 de enero de 2025. El Presidente tuiteó una foto con el criptoempresario norteamericano y el siguiente texto: “LA TECNOLOGÍA ES ALIADA DE LA LIBERTAD. Hoy mantuvimos una muy interesante charla con el empresario Hayden Mark Davis, quien me estuvo asesorando sobre el impacto y las aplicaciones de la tecnología blockchain e inteligencia artificial en el país”.
Ese día Davis hizo transferencias por 3,9 millones de dólares hacia distintas billeteras virtuales, según registros analizados por especialistas en blockchain.
Por último, el texto de Novelli consigna un pago de 2 millones de dólares por un “contrato firmado en persona por Milei para la asesoría de Blockchain/AI para el gobierno argentino y/o Javier Milei y una revisión con Javier y Karina sobre estos dos cuatrimestres”. Un aparente borrador de ese documento consta en la causa y está fechado dos semanas antes del lanzamiento de $LIBRA.
Diario La Nación
