A 50 años de Songs in the Key of Life, Stevie Wonder vuelve a recorrer una de las obras fundamentales de la música negra con una gira que recuperará el álbum completo. El aniversario llega acompañado por el anuncio de Through The Eyes of Wonder, su próximo disco, que verá la luz en 2027 e incluirá cuatro canciones inéditas de aquella época.
El 28 de septiembre de 1976, Stevie Wonder publicó Songs in the Key of Life. El álbum llegaba después de una etapa extraordinaria en su carrera, marcada por discos como Music of My Mind, Talking Book, Innervisions y Fulfillingness’ First Finale. Con Songs in the Key of Life, Wonder llevó aquella búsqueda todavía más lejos y construyó una obra extensa, ambiciosa y profundamente atravesada por su tiempo.
Cincuenta años después, el disco vuelve a ocupar el centro de la escena. Wonder anunció una gira de 18 fechas en Europa y Estados Unidos en la que interpretará el álbum completo. El recorrido comenzará el 13 de octubre de 2026 en Birmingham, Inglaterra, pasará por distintas ciudades europeas y llegará a Estados Unidos el 19 de noviembre con un concierto en el Madison Square Garden de Nueva York. La gira terminará el 19 de diciembre en Inglewood, California. La celebración coincide con otra noticia que abre una puerta hacia el futuro. En julio, Wonder anunció Through The Eyes of Wonder, previsto para 2027. Será su primer álbum de estudio desde A Time To Love, publicado en 2005, y tendrá una conexión directa con aquel momento creativo de los años setenta, cuatro canciones inéditas que fueron concebidas durante las sesiones de Songs in the Key of Life formarán parte del nuevo proyecto.
En 1976, Wonder puso dentro de un mismo universo canciones sobre el amor, la infancia, la familia, la historia negra, las desigualdades sociales y la propia tradición musical afroestadounidense. “I Wish” recuperaba recuerdos de su infancia; “Isn’t She Lovely” celebraba el nacimiento de su hija Aisha Morris; “Sir Duke” rendía homenaje a Duke Ellington y a otras figuras fundamentales de la música; “Living for the City” retrataba las condiciones sociales que atravesaban a las comunidades negras; y “Black Man” recorría la historia de distintas figuras negras y sus aportes a la sociedad estadounidense. El álbum también incluía piezas como “Village Ghetto Land”, “Pastime Paradise”, “As” y “Another Star”, expandiendo todavía más el universo sonoro y temático de la obra. La dimensión musical del disco también explica buena parte de su permanencia. Wonder produjo y arregló prácticamente todo el álbum y tocó una gran cantidad de instrumentos. A su alrededor participaron músicos como Herbie Hancock, George Benson y Minnie Riperton, entre muchos otros. Songs in the Key of Life alcanzó el número uno de las listas estadounidenses durante 14 semanas y en 2005 ingresó al National Recording Registry de la Library of Congress, que reúne grabaciones consideradas cultural, histórica o estéticamente significativas.
Su recorrido también llegó al hip hop. Uno de los puentes más conocidos apareció en 1995, cuando Coolio y L.V. transformaron “Pastime Paradise” en “Gangsta’s Paradise”. El productor Doug Rasheed encontró la canción mientras escuchaba una copia de Songs in the Key of Life y construyó a partir de ella la base que terminaría convirtiéndose en uno de los grandes éxitos del rap de los años noventa. Ese recorrido muestra otra dimensión de la obra de Wonder, sus canciones siguieron circulando dentro de la música negra, encontrando nuevas generaciones y nuevos lenguajes. El sample se convirtió en una forma de memoria. Una canción creada en 1976 podía reaparecer casi veinte años después dentro del hip hop y adquirir otro significado al entrar en diálogo con las experiencias de una generación distinta.
Ahora Wonder vuelve a su propio archivo. La gira por los 50 años de Songs in the Key of Life recuperará el álbum completo frente a nuevas audiencias, mientras Through The Eyes of Wonder escribirá un nuevo capítulo en la historia de uno de los artistas más prolíficos de todos los tiempos y uno de los Yodas, como alguna vez se refirieron D’Angelo y Questlove, en alusión a ese grupo selecto de artistas que marcaron un antes y un después en la escena y siguen inspirando al día de hoy. Medio siglo después, Songs in the Key of Life continúa funcionando como memoria musical, como documento de una época y como materia para nuevas generaciones.
