La premier italiana salió a desmentir públicamente haberle pedido una foto a su par estadounidense, al que acusó de ofender a su país. El canciller Antonio Tajani canceló una visita a Washington.
La premier italiana, Giorgia Meloni, acusó públicamente a su par estadounidense, Donald Trump, de “ofender” a Italia tras haber mentido respecto de una conversación que ambos habían mantenido durante la reunión del G7. A raíz de ese desaguisado ordenó a su canciller que suspenda la visita que tenía prevista a la Casa Blanca para la próxima semana.
El contrapunto diplomático se desató luego de que, en una entrevista periodística, Trump dijera que Meloni le “suplicó” que se tomaran una foto juntos durante la cumbre en Francia.
“¡Seguro que está contenta de que haya hablado con ella! ¡No tenía por qué hacerlo! ¡No sé qué decir! ¡Me rogó que me tomara una foto con ella! Tenía muchísimas ganas de una foto conmigo. No la habría aceptado, ¡pero me dio pena!”, dijo el estadounidense, según la transcripción del medio que habló con él.
“Ni yo ni Italia suplicamos nunca”
La mandataria italiana se expresó casi de inmediato. Dijo estar “atónita” por esos dichos y los que calificó como un “invento”.
“Ni yo ni Italia suplicamos nunca”, sentenció a través de un video publicado en las redes sociales y calificó de “graves y ofensivas palabras del presidente Trump”. “No sé por qué el presidente de Estados Unidos se comporta así con sus aliados. Además, no es la primera vez que ocurre”, expresó.
“No entiendo por qué el presidente de Estados Unidos se comporta así con sus propios aliados; no es, por lo demás, la primera vez. Solo puedo lamentar que no muestre la misma determinación hacia los enemigos de Occidente, hacia los enemigos de Estados Unidos, hacia dirigentes con los que, en cambio, se muestra mucho más conciliador”, añadió.
Relación turbulenta
El episodio escaló cuando el gobierno italiano confirmó que el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, cancelaría su viaje a Estados Unidos previsto para el 21 y 22 de junio.
El viaje se había pactado durante la cumbre del G7 tras haber zanjado el contrapunto diplomático desatado en abril último, cuando Trump había criticado a Meloni por negarse a implicar a su país en la guerra contra Irán. En ese momento acusó al gobierno italiano por su falta de “valentía”.
Hasta entonces, Meloni había sido una de las aliadas más cercanas de Trump en Europa y hasta ofició por desempeñar el papel de mediadora entre las posiciones divergentes de Estados Unidos y Europa.
Durante el G7, Meloni había afirmado que su relación con Trump no había cambiado y explicó que sus últimas desavenencias al “carácter fuerte de ambos” en la defensa de sus intereses.“Trump y yo tenemos un carácter fuerte y ambos somos líderes que defienden con determinación el interés nacional”, afirmó en una rueda de prensa al final de la cumbre del G7 en la localidad francesa de Évian.
Las recientes declaraciones de Trump a un canal de televisión italiano volvieron a empeorar la relación. “Las declaraciones de Donald Trump son totalmente inventadas”, concluyó Meloni.
