Jorge “Turu” Mendieta no imaginó el pasado 24 de febrero, cuando lo sacaron esposado de un de las torres de departamentos del barrio de Las Flores, que algunos meses después saldría de la cárcel de Piñero e iba a regresar manejando a la capital santafesina en el auto de su pareja. El hombre que fue presentado la misma mañana de su captura por la policía de Santa Fe como “el narco más buscado de la región y el país” fue liberado este lunes gracias a un acuerdo abreviado al que llegó su abogado Claudio Torres del Sel y el Fiscal General ante el Tribunal Oral Federal (TOF) Martín Suarez Faisal. Todo ello refrendado por el juez José Escobar Cello. Tal era la alegría del “Turu” que olvidó la lesión en una de sus piernas que lo aquejó el tiempo que se mantuvo prófugo de la justicia federal. Hasta las 5 de la mañana de este martes bailó cumbia con su mujer Rocío, como dos enamorados que apenas se conocen. La pareja se encargó de hacer circular el video entre los allegados, que no suelen destacarse por la discreción. Había motivos para festejar, el “Turu” volvía al barrio después de varios meses en el penal más duro de la provincia.
Mendieta estuvo prófugo desde el 5 de diciembre de 2024 hasta el 24 de febrero pasado. Por él se ofreció una recompensa de 5 millones de pesos por quien aporte datos sobre su paradero. Fue ése el gancho que motivó a una persona a dar el preciso lugar donde estaba parando “Turu” el verano pasado. El juez Aldo Alurralde hizo lugar al pedido del entonces fiscal federal Walter Rodríguez, quien pidió un seguimiento y guardia sobre un domicilio del barrio populoso y le delegó la captura a la Unidad Especial de la PDI que tiene a cargo la aprehensión de los reos de alto perfil prófugos. Fueron 48 horas de guardia sigilosa y sin que se filtre un solo indicio. El dato aportado era bueno: el “Turu” se relajó y se entregó al fresco que corría por uno de los balcones de los departamentos. Se dejó ver con el torso desnudo. Allí lo vieron los policías y confirmaron que era él. Al otro día ingresaron al departamento sito en calle 12 de Infantería 4.400, Torre 6 y Segundo piso, del Barrio Las Flores II. Dentro de la unidad habitacional estaba Rocío, alias “Chochi”, su pareja y dos de sus hijos.
“Turu” estuvo en el radar de las agentes antinarcóticos desde -por lo menos- hace 10 años. Su último domicilio conocido era el de calle Azopardo al 10.400, en el norte de la ciudad, pero hace mucho que no frecuenta ese lugar. En tiempos de circulación libre frecuentaba un club de bochas en el barrio de las Flores, donde suelen ir narcos locales a jugar a las cartas en extensas jornadas que pueden durar días. El club está en calle Lamadrid 7727, intersección con Regimiento 12 de Infantería. Ya en su momento, Zona Critica había determinado, en base a documentación oficial, que ése club había sido allanado en diciembre de 2024 en una causa cuyo principal investigado era Mendieta. Los pesquisas informaron al juez que allí funcionaba el club de bochas denominado “Club Los 17”, en el corazón del barrio Las Flores. “…Se trata de una edificación de grandes dimensiones (un galpón tipo tinglado ubicado en el centro de la manzana), que posee su entrada del lado lateral derecho de la edificación -visible desde Lamadrid-. Dicho galpón, en la parte superior de una de sus paredes con visión a calle Lamadrid rezaba “BIENVENIDOS BOCHAS CLUB LOS 17”. Para acceder a este galpón por calle Lamadrid, hay que atravesar un playón de estacionamiento que pertenece a Sub Comisaria 3ª de la Policía de Santa Fe, cuya sede tiene ingreso a la altura de la línea de edificación de esta calle. A su vez, posee dos accesos alternativos; uno de ellos a través de un pasillo sobre la Calle Estrada, mientras que el segundo se erige sobre la Calle Pública. De acuerdo al recorrido, ambos desembocan en el club”, decía el pedido del juez que firmó las órdenes de allanamientos.

PESO PESADO. EL MINISTERIO DE SEGURIDAD DE LA PROVINCIA FUE CLAVE EN LA DETENCIÓN DE MENDIETA APORTANDO SEGUIMIENTO
La pareja de Mendieta Rocío Lorena Souza – quien estuvo investigada por narcotráfico- es familiar de “Maxi” Souza, un conocido en el ambiente y relacionado al ex jefe de la “Barra de las Bombas”, Osvaldo “Dani” Cantero, desplazado del control de la hinchada por los “Mellis” Galeano hace una década.
Para los fiscales federales Walter Rodríguez , Milagros Traverso y Diego Orzuza Kock, Jorge Mendieta desarrollaba tareas de narcotráfico en varios domicilios del norte de la ciudad, por ejemplo, en la calle Azopardo al 10.400 y al 10.300 del barrio Punta Norte de la ciudad de Santa Fe, en el club de bochas de Las Flores, en Beck Bernard al 9.600, en Florencio Fernández al 5.400, en French al 3.400 de barrio Pompeya, en Matheu al 3.500, en Larrea al 1.600 y en una finca de Arroyo Leyes
En marzo de este año el juez federal Aldo Alurralde dictó el procesamiento de Mendieta y parte de una banda que él lideraba: “llego a la conclusión que es posible afirmar con suficiente verosimilitud que Jorge Alberto Mendieta encabezó una estructura narcocriminal, asentada en la ciudad de Santa Fe y sus adyacencias, destinada a llevar a cabo con habitualidad conductas de adquisición, fraccionamiento, venta y distribución de estupefacientes, cuanto menos desde el día 29 de mayo de 2024 y hasta el 5 de diciembre de 2024, contando para ello con la intervención de manera organizada de, al menos, Antonio Andrés Juarez, Alejandro Eduardo Santa Cruz, Daniel Santa Cruz y Fernando Valentín Stival”, dijo el juez que formará parte de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe.

RECOMPENSA: POR MENDIETA OFRECIERON 5 MILLONES DE PESOS. UNA PERSONA APORTÓ EL DATO DE SU PARADERO EN FEBRERO
En abril pasado, los fiscales firmaron el Requerimiento de Elevación a Juicio y expresaron que “el hecho imputado a Jorge Alberto Mendieta encuentra adecuación típica en la figura de distribución de estupefacientes agravado por la intervención en el hecho de tres o más personas de manera organizada”. La acusación suponía una pena importante. Mendieta había construido cierto poder con la venta de drogas en los últimos años de la mano de la policía local, que aportaba su vista gorda, como lo describieron los pesquisas que lo investigaron desde 2024. No tenía un desarrollo exponencial en la zona norte pero sí era una referencia dentro del ambiente. Una interpretación distinta del Fiscal acusador dentro del TOF lo iba a terminar beneficiando.
Buenas gestiones anunciadas con demasiadas expectativas
El juicio a Mendieta estaba previsto para agosto, pero fue suspendido entre otros motivos por pedido de la defensa de “Turu”, a cargo de Claudio Torres del Sel y Julieta Carnaval Sánchez. En un breve escrito le informaron al Tribunal que, por razones vinculadas a interposición de agendas y audiencias en causas radicadas en la justicia provincial en agosto y parte de septiembre, solicitaban una prórroga. Pero el segundo párrafo de la nota destaca una particular gestión: “hacemos saber que estamos próximos a llegar a un acuerdo de juicio abreviado con el Sr. Fiscal (por Suárez Faisal) por lo cual la causa sería resuelta de manera tal que se evite el desgaste jurisdiccional que implica un debate. Por ello es importante contar con tiempo suficiente para lograr el resultado mencionado”.
Este lunes, mediante una audiencia a la que Mendieta su sumó por videoconferencia, el fiscal ante el TOF Martín Ignacio Suárez Faisal y el defensor de “Turu” Claudio Torres del Sel dejaron plasmado un acuerdo de juicio abreviado en el cual el imputado manifestó su conformidad con todos los hechos que se le atribuyeron en el requerimiento de elevación a juicio y aceptó su responsabilidad. Sin embargo, el Fiscal General señala en el mismo fallo que “teniendo en cuenta las circunstancias de modo, tiempo y lugar que rodearon a los hechos, entiendo que las calificaciones jurídicos penales y la pena adecuada para e imputado es la de autor para el delito de confabulación para el tráfico de estupefacientes en concurso real con el delito de tenencia”. Y propuso una pena de tres años. Es decir, Mendieta admitió la imputación de los fiscales de grado, que lo acusaron de ser parte importante de una red de venta de drogas, pero el Fiscal General sólo detectó en esas condutas medidas preparatorias (como se define a la confabulación). El mismo día el juez Escobar Cello refrendó el acuerdo y desde el TOF ordenaron vía nota al Director del penal de Piñero que le otorguen la libertad a Mendieta.
Compromiso, recursos y profesionalismo en jaque
El 19 de mayo, el mismo Fiscal que benefició a Mendieta con un acuerdo que, a la postre derivó en su libertad, había ofrecido una serie de medidas de prueba para el juicio que nunca se haría. Sorprende la lista de testigos, que evidencian un compromiso de las fuerzas investigativas en la causa. Por ejemplo, deberían haber declarado: el jefe de Unidad de Análisis del Tráfico Ilícito de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal Argentina, Comisario Inspector Eduardo Cidré; el jefe de la División Antidrogas Rosario de la Policía Federal Argentina, Nadia Román; de la División Análisis y Prospectiva del Narcotráfico de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, Gabriela González; oficiales de Inteligencia de la PFA de Córdoba y Concordia (Entre Ríos), agentes antidrogas de Rosario y Santa Fe. Dos oficiales de la Policía de Santa Fe y los dos testigos de actuación.
Para capturar a “Turu” el ministerio de Seguridad de la provincia dispuso de tiempo y recursos de la Unidad Especial de Capturas de Alto Perfil de la PDI y el ministerio de Justicia de la Nación debió pagar los 5 millones de recompensa por el “dato positivo” aportado de manera anónima por una persona que, con demasiada justificación, podrá pensar que ahora está en riesgo su vida, o su integridad física luego de haber colaborado con la justicia.
Autor: H.M.G
