Tres fuentes del barrio consultada por Zona Crítica aseguraron que a la mujer la asesinaron con cuatro disparos efectuados con una pistola calibre .22 y que el cuerpo fue desmembrado en un ex bunker de drogas que funcionada en el Pasaje Vecinal, a la vuelta de la casa del principal sospechoso. Una historia de violencia en un barrio acostumbrado a los tiros por las disputas entre narcos y adictos que viven al margen de la ley.
Nadie podía explicar cómo Daiana Mercedes Arber, de 32 años, menudita y de buenos modos, podía tener una relación con Lautaro H., el principal sospechoso de un crimen que aún no tiene pruebas contundentes. El hombre es conocido en el barrio porque tiene un historial de violencia junto a sus hermanos, algunos de ellos muertos en el marco del código de fuego al que decidieron pertenecer. Como el caso de Alexis Miño, asesinado de un escopetazo en plena pandemia de Covid. El 25 de julio de 2020 le quitaron la vida en una casa de Entre Ríos al 4.300. Alexis y sus hermanos estuvieron siempre enfrentados a dos conocidos del «ambiente» en la zona: “Cacho” y “Larry” Ojeda, varias veces investigados por la justicia federal por tráfico de drogas. “Cachito hace tiempo que se fue del barrio, se juntó con otra mina y se las tomó, creo que a Córdoba. Antes estuvo en pareja con la sobrina de un ex jefe policial”, relata una vecina del barrio, cansada de la violencia. “Lautaro y sus hermanos quedaron en el barrio y tienen aterrorizado a los vecinos, son de andar armados y estuvieron durante mucho tiempo compartiendo andanzas con ‘Fran'».
«Fran» era Francisco Presidente, asesinado entre las 5 y las 6 de la mañana del domingo 16 de abril de 2023 en una casa de calle Juan Díaz de Solís al 3900. Dicen los vecinos que en una casa que operaba como búnker de drogas de “Fran”, luego ocupada por el sospechoso, fue desmembrada la joven Daiana Arber y posteriormente descartada en el basural. Hasta el lunes a la mañana ése lugar no se había allanado.
Seguramente serán de utilidad las cámaras de varios comercios de la zona, sobre todo las ubicadas en calle Padre Catena, “principalmente la –cámara- que apunta al mercadito de una conocido del barrio”, comenta un vecino que aporta que el hombre es tío de un conocido narco, pero “que, en su caso, nada que ver. Es un laburante”.
La primera idea que a “Pili” la habían asesinado la aportó una amiga de la víctima llamada Erika. Comentó en sede policial que su abuela le dijo que “se enteró por parte de un vecino que en una vivienda de calle Padre Catena y Cortada Justicia había una mujer asesinada. La policía fue hasta el lugar pero el resultado fue negativo respecto a la versión.
Las actuaciones quedaron registrada en el Parte Nro 441 en la Subcomisaria Segunda. Los policías entrevistaron en horas de la tarde del viernes a la abuela de la amiga de Daiana. Aportó como dato que “Pili” era una chica de 1.60 de altura, “tez blanca, cabello teñido de color rojo algo enrulado, de aproximadamente 30 años de edad, con falta de algunas piezas dentarias”. Mientras se realizaban tareas de observación en el basural se presentó en la Seccional el ex marido de Arber, domiciliado en Arroyo Aguiar, y dijo que se enteró por versiones que a su ex pareja la habían matado en el barrio. Aportó una foto de “Pili” y se puso a disposición. El sábado por la noche, mientras Argentina jugada con Jordania, buscaron a la mujer en el basural de calle del Trabajo y Cortada Justicia, donde se decía que habían arrojado el cuerpo. Se utilizaron perros buscadores de restos humanos y buzos tácticos.
El domingo –según se explicó oficialmente- el cuerpo fue hallado por un apersona que recorría el basural y advirtió que había una bolsa con restos humanos. La causa quedó a cargo de Laura Gerard de la Unidad Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación (MPA). La autopsia reveló que la víctima tenía 4 disparos efectuadas con un arma de calibre pequeño. Ayer, dos vecinos dijeron a Zona Crítica que el arma era una pistola caibre .22, que quedó en manos de una persona del barrio, domiciliado en Pasaje Irala. Esta persona está en el radar de los pesquisas, al igual que un familiar directo del detenido, con historial en el mundo del hampa. “No le quedó otra que darle una mano, es familia. A esta altura ya se habrá tomado ‘el palo’”, dijo un comerciante del barrio. Otra fuente no oficial señaló a este medio que, una persona ingresó el pasado jueves a un comercio del barrio y pidió “varios litros de lavandina” para limpiar una escena lúgubre. Señaló que “mató a una mujer por pedido de San la Muerte”. En el momento lo tomaron como el comentario de un adicto roto por el consumo. Hoy, podría tener un valor diferente.
Héctor M. Galiano (contacto@zonacriticaonline.com)
