En diálogo con Radio 750, la especialiasta en IA Belén Ortega adelantó que para el 2027 esta tecnología será más avanzada que la de hoy y ya habrá robots en casa de familia.
La especialista en inteligencia artificial (IA) , Belén Ortega, advirtió sobre los riesgos que implica el avance acelerado de esta tecnología y sostuvo que el mundo todavía está a tiempo de regularla antes de que el ser humano pueda perder el control.
En diálogo con Radio 750, la especialista se refirió a las declaraciones del empleado de Anthropic quien admitió que habría más del 10% de probabilidades de que la IA pudiera “matar a todos los humanos” en la próxima década. Según Ortega, se trata de una inteligencia artificial “capaz de poder crear otras inteligencias artificiales”, mediante lo que se conoce como “automejora recursiva”.
“El tema es que si dejamos que evolucione la inteligencia artificial sin ningún tipo de límite, de restricción, de regulación, está en juego la vida del ser humano”, sostuvo.
La IA como arma o como aliada de la humanidad
“Puede pasar que surja la extinción del ser humano por una suprainteligencia artificial o porque hay una guerra y corren en desventaja un montón de países que hoy no tienen desarrollada la IA”, remarcó.
“Las empresas está buenísimo que lo desarrollen, pero pongámosle un freno porque detrás de las empresas hay seres humanos con ambiciones y el ser humano tiene ambición y cuando el ser humano tiene ambición no mide consecuencias”.
La especialista también puso el foco en el uso militar de estas tecnologías. “Ya en armas de guerra estuvo Antropic, participó de la guerra con Irán y Estados Unidos e Israel y participó con drones hechos con inteligencia artificial”.
En ese sentido, señaló que incluso se produjo un caso en el que “hubo una falla en la inteligencia artificial” y un dron misil “lamentablemente impactó en una escuela donde había niñas”. “Es normal que la inteligencia artificial se equivoque porque es probabilístico. Al ser con estadísticas y al ser con patrones se puede equivocar”, explicó.
Para Ortega, “la regulación se puede dar de dos maneras: la empresa que lo creó o puede haber una regulación por parte de los países y de los gobiernos al sacar una ley”. Sin embargo, advirtió que “si es de cada país no hay una regulación mundial, entonces no hay un consenso mundial”.
Por eso, planteó la necesidad de “tener un consenso mundial para que todas las políticas estén de acuerdo”, porque una eventual suprainteligencia “piensa por sí misma en Argentina, en Europa, en Asia o en cualquier parte”. “La regulación la necesitás que sea mundial y que sea unánime entre todos los gobiernos”, sostuvo.
En tanto, advirtió sobre el apoyo cada vez más frecuente al que nos sometemos a la IA. “El mayor riesgo es que le estamos dando una herramienta sumamente poderosa a la gente y no le estamos enseñando cómo utilizarla de manera correcta”, dijo. “Vamos a tener lo que yo le llamo la clase alta y baja de lo intelectual y no va a haber ni siquiera clase media que tenga oportunidades de ir a la clase alta”.
Por último, llevó un halo de esperanza y también de predicción a sus declaraciones. “La inteligencia artificial nos puede mejorar la calidad de vida. Va a haber una reconversión laboral y un cambio de paradigma mundial. Ya lo estamos viviendo, pero el año que viene va a ser más fuerte”.
“Ya a partir del año que viene la IA va a ser muy distinta a la de hoy. Dicho por Elon Musk y personas que están construyendo robots, a partir del año que viene comienzan a distribuirlos”, aseguró.
“Al principio muy pocas personas van a poder tener robots en sus casa por un tema de costos pero tengamos en cuenta que a mayor competencia, menor costo, por lo que va a ser más fácil acceder a un robot y eso va a cambiar la forma en la que vivimos. Al mismo tiempo se van a ir dando estos cambios tecnológicos con los cuales yo hago un paralelismo con la pandemia, en donde cambió nuestra forma de consumir”, cerró.
