El debate se realizará ante un jurado popular y comenzó en horas de la mañana en las nuevas salas del anexo de Tribunales.
El caso por el homicidio de Carlos Alberto “Pelusa” Farías, ocurrido en un local comercial de la peatonal de Santa Fe, se resolverá a través de un juicio por jurados que comenzará el lunes. Por el caso se encuentra detenido un prestamista identificado como Augusto Joaquín Monzón, que llega al proceso detenido en prisión preventiva.
El jurado deberá definir si lo encuentra responsable del crimen según la acusación de la Fiscalía y de la querella, por homicidio calificado, o si le asiste razón a la defensa, que presenta una teoría del caso menos grave para Monzón, informo la web Aire Digital
El juicio comenzó el lunes 19 de octubre a las 8.30 en una de las salas destinadas a juicio por jurado en el anexo del Palacio de Justicia. Como es habitual, primero deberá realizarse la selección de los 12 miembros del jurado más dos suplentes, de la lista de 46 personas sorteada de manera automática el pasado 28 de septiembre.
La acusación está a cargo del fiscal de Homicidios Estanislao Giavedoni y del abogado querellante Martín Risso Patrón, mientras que Monzón está representado por el abogado defensor Gustavo Abraham.
Una vez que esté seleccionado el jurado, el juez Pablo Spekuljak realizará las instrucciones de inicio que los jurados deberán tener en cuenta durante el proceso, y terminada esa etapa instructiva, se realizarán los alegatos de apertura de las partes y comenzará la producción de la prueba con los primeros testimonios.
El homicidio del arbolito de 57 años remonta al miércoles 21 de febrero de 2024, cuando en horas de la siesta, Pelusa se dirigió hasta el local California Bay para encontrarse con Monzón, quien tenía las llaves del comercio ya que su novia era una de las encargadas.
Ambos se encontraron en la puerta e ingresaron pasadas las 13.30. Sin embargo, una hora y media más tarde, solo Monzón egresó del local por lo que la ubicación del arbolito fue un misterio.
El paradero de Farías comenzó a ser investigado inicialmente por detectives de la Agencia de Trata de Personas que, dos días después, reconstruyeron los últimos rastros con vida del cambista y se dirigieron hasta el local de ropa de la peatonal, en donde hallaron el cuerpo.
Desde entonces, se inició una investigación por la que fueron identificados los encargados del local de ropa, los cuales fueron arrestados pero luego fueron liberados. Finalmente, luego de un relevamiento de las cámaras, los investigadores pudieron confirmar que quien había entrado al local había sido Augusto “Toti” Monzón, quien era la pareja de una empleada del comercio.
Monzón fue imputado por el fiscal Giavedoni como autor de homicidio criminis causa al sostener que Monzón citó a Farías al local y una vez adentro golpeó al arbolito en la zona del rostro y cráneo para robarle. Tras los golpes, arrastró el cuerpo sin vida del hombre por un pasillo hasta colocarlo en un depósito, donde lo ocultó detrás de bolsas de mercadería.
Previo a retirarse, Monzón limpió los rastros de sangre y se retiró del comercio llevándose consigo el teléfono celular de la víctima y un monto de dinero que nunca pudo ser establecido.
En tanto, la defensa, a cargo del abogado Gustavo Abraham, no niega el hecho dentro del local pero si cuestiona el encuadre jurídico que le dio el bloque acusador ya que considera que el deceso se dio bajo otras circunstancias que deberán ser aprobadas en el juicio.
Ahora será un jurado popular conformado por doce personas que deberá decidir quién tiene razón.
