Luego de que la detención del actor Maxi Ghione sacudiera al ambiente artístico tras la difusión pública del caso por parte de Ángel de Brito, el hombre que radicó la grave acusación en la Justicia decidió hablar públicamente por primera vez. Se trata de Emiliano Ezequiel Tarragona, un trabajador sexual que prestó testimonio desde la provincia de Santa Fe a través de la pantalla de C5N para reconstruir el calvario que le tocó atravesar junto al artista, acusado por los delitos de privación ilegítima de la libertad y amenazas calificadas.
El hecho judicial comenzó a tomar estado público cuando la periodista Pilar Smith expuso en televisión los fragmentos centrales de la presentación formulada por la víctima ante las autoridades policiales. Según la exposición inicial de Tarragona, el encuentro tuvo lugar el pasado 20 de septiembre tras ser contratado por Ghione como escort.
En el escrito, el denunciante detalló que el actor solo abonó una hora de servicio y que, tras el consumo de estupefacientes, el intérprete sufrió un fuerte cuadro de paranoia en el que exhibió dos armas de fuego para intimidarlo, reteniéndolo contra su voluntad durante cinco horas hasta que logró escapar y reclamar sin éxito el dinero adeudado.
En su reciente reaparición televisiva desde Rafaela, Tarragona aportó nuevos y reveladores pormenores sobre la conducta que adoptó el famoso apenas se produjo el ingreso a la vivienda. El joven relató las primeras palabras que le dirigió el imputado para intimidarlo: «Apenas llegué me dijo, ya como atajándose, «de esto que no salga de tu boca», amenazándome «porque yo tengo un hijo, que esto que lo otro»».
Respecto a cómo se gestó la contratación de sus servicios y el estado previo en el que se encontraba el artista, el testigo explicó que el enlace se produjo mediante un sitio web especializado en prestaciones íntimas. Asimismo, la víctima confirmó el canal de contacto y la insistencia del actor desde tempranas horas: «Me contactaba por la página de servicio sexual. Me dijo que llamó a 5 chicos, pero me eligió a mi», tras esto aclaró: «Él ya estaba consumiendo desde las 5 y media de la mañana».
En ese mismo sentido, el joven amplió el panorama sobre el cuadro de consumo que presentaba la figura pública durante la jornada: «No estuvimos tomando todo el tiempo, yo estaba tranquilito y él tomaba cada tanto porque ya desde las 5 de la mañana me venía llamando».
Tarragona aclaró además el momento exacto en el que el imputado decidió exhibir el armamento para amedrentarlo en el inmueble, reconstruyendo la secuencia ocurrida cuando intentó desplazarse dentro del lugar: «Yo en un momento atino a pararme abre la alacena y me dijo mira lo que tengo y están cargadas, pro las dudas».
Durante la entrevista periodística, el entrevistado hizo hincapié en el dramático estado de vulnerabilidad que experimentó dentro del domicilio al encontrarse acorralado y sin posibilidad de pedir auxilio, precisando los condicionamientos que sufrió: «Si yo no nombro y paso el tema de las capturas con la cocaína y me hago cargo que estoy haciendo tratamiento no estoy perdido, había tomado una o dos veces porque cuando ya vi cómo estaba el chabón, me encerró, cuando vi que saca los dos revolver ya no me dejaba agarrar el teléfono, no podía ir al baño, no dejaba pararme».
«No hubo sexo. Tenía un poco de cocaína, ya venía tomando desde antes, pero no me acuerdo muy bueno», aclaró el denunciante.
Una vez que logró abandonar la propiedad al caer la noche, Tarragona intentó cobrar la tarifa acordada mediante mensajería privada, encontrándose con la negativa rotunda del artista y maniobras para eludir el pago: «Obviamente yo cuando logro poder irme a la noche le escribo y cuando a él se le había pasado el estado, me escribe porque obviamente no tiene un peso, no me quería pagar y de más»
Por otro lado, Ezequiel explicó: «Obviamente se atajó con que él es heterosexual y de más, pero si yo le voy a vender cocaína no voy a hacer semejante denuncia, me parece poco lógico». Asimismo, según explicó: «Él agarró el lado de la cocaína para decirme «no te pago» y le pregunté de dónde sacó mi número, ahí me aclaró que se lo pasó otro tranza. Entonces yo le pregunté si está seguro porque está la captura donde él me empieza a escribir y borra todo».
El denunciante confió plenamente en el accionar de la Policía de Investigaciones (PDI) para recuperar el material probatorio eliminado en los dispositivos móviles de ambos al remarcar: «Si la PDI va a apretar los teléfonos, claramente sale todo ahí».
Finalmente, frente a las críticas y especulaciones mediáticas que lo acusan de buscar repercusión en la prensa, el trabajador sexual concluyó la entrevista remarcando su trayectoria personal y los verdaderos motivos que lo llevaron a acudir a la Justicia: «Soy trabajador sexual y viví muchos años en Buenos Aires. Conozco a mucha gente famosa, la gente dice que quiero fama, pero esto me ha pasado mucho, nada más que hice la denuncia porque me han amenazado».
