Dos formaciones de alta velocidad chocaron en Toledo. En el lugar trabajan bomberos, médicos y equipos de rescate. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, suspendió sus actvidades.
Una nueva tragedia ferroviaria sacude a España. Dos trenes de alta velocidad chocaron este miércoles en Toledo, a unos 150 kilómetros de Madrid, y dejaron un saldo provisorio de 64 muertos y un centenar de heridos, 15 de ellos en grave estado. Mientras equipos de bomberos, rescatistas y miembros de las fuerzas de seguridad trabajan en el lugar para recuperar los cuerpos de las víctimas fatales y asistir a los sobrevivientes, el gobierno español investiga las causas del accidente.
Según indicó el diario español La Vanguardia, los primeros indicios apuntan que el tren Iryo estaba detenido en la vía por motivos que se desconocen y que la formación de AVE lo chocó por detrás, lo que provocó la caída de los vagones. Al momento del choque en el tren Iryo viajaban 147 pasajeros y en el AVE 397.
En el lugar se desplegó un amplio operativo de emergencias. Trabajan brigadas de bomberos, helicópteros y varias unidades de cuidados intensivos móviles (UVI), que rescataron a los sobrevivientes y, tras brindarles asistencia médica, los derivaron diferentes centros de salud.
El presidente de la región de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ratificó la cifra de víctimas fatales. “Estamos hablando de (…) aproximadamente 64” fallecidos, indicó. Y resaltó que esa cifra es provisional y que podría “crecer aún más”.
Asimismo, indicó que del centenar de heridos registrados hasta ahora, 58 estaban siendo atendidos en hospitales, 15 de ellos muy graves.
El comunicado de Renfe y la hipótesis del gobierno
La empresa ferroviaria española Renfe indicó en un comunicado que el accidente se registró entre las localidades de Mora y Orgaz. La compañía informó que activó el “gabinete de crisis y el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares (PAVAFF)” y que “todos los profesionales de la compañía están volcados en la atención a las víctimas y a sus familiares”.
“En estos momentos, nuestra prioridad es conocer el alcance de los daños y permanecer permanentemente a disposición de ellos, de las autoridades y de los servicios de emergencia”, destacó la empresa que hasta el momento no brindó información sobre las causas del incidente.
“La compañía está recabando información para poder evaluar la situación. Renfe mantendrá actualizada la información conforme se disponga de nuevos datos y se pueda precisar el alcance del accidente”, cierra el comunicado.
Si bien la compañía no se refirió a los causales del choque, el gobierno español sigue como principal hipótesis del accidente un “error humano” de un operador de la empresa Adif, según señala La Vanguardia.
Pedro Sánchez “consternado por el grave accidente”
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, publicó en su cuenta de X un mensaje en el que dijo estar “consternado ante el grave accidente de Trenes en Toledo”.
“Los servicios de emergencia están trabajando sobre el terreno para atender a las personas afectadas”, indicó el líder socialista, que agregó su “solidaridad y apoyo” a todas las víctimas y sus familias.
Asimismo, se informó que Sánchez anuló sus compromisos previstos para este miércoles, mientras que el Partido Socialista (PSOE) del que es el líder, anunció la suspensión de todas las actividades de campaña durante la jornada.
Por su parte, el Rey Felipe VI expresó “el pésame, apoyo y cariño” de la Casa Real a los familiares de las víctimas fatales del choque ferroviario y a los heridos.
Tanto Sánchez como el Rey viajaron al lugar de la tragedia para ponerse interiorizarse de lo ocurrido y ponerse al frente del operativo.
Un antecedente cercano y trágico
Este accidente ferroviario ocurre menos de un año después de otro con saldo trágico. El 18 de enero un tren de la empresa privada Iryo descarriló antes de chocar con otro de Renfe que venía en sentido contrario.
En ese choque murieron 46 personas y hubo cientos de heridos. Con 4.000 kilómetros de vías, la red ferroviaria de alta velocidad española es la segunda más importante del mundo, después de la de China.
